Qué ciudades eligen ahora las tecnológicas – Argentina

¿se pueden convocar por WhatsApp?

Con novedosas locaciones o acompañando elecciones de mudanza, las compañias proponen a su gente condición de vida más óptima a menor valor, favoreciendo la permanencia

Con las fronteras de varios países cerradas o restringidas y una economía local en recesión, algunas de las compañias que trabajan en la Argentina iniciaron el sendero de extenderse hacia el interior del país en búsqueda de talento.

Es que más allá de que no tienen la posibilidad de prestar la misma compensación que sus competidores del exterior, las compañias tecnológicas no bajan los brazos en la pelea por proteger a los especiales.

Además de incentivarlos con proyectos innovadores, avance de carrera y otros “perks”, prestar un “remedio” contra el desarraigo y una condición de vida más óptima a menor valor de la de Buenos Aires, puede ser un “antídoto” eficiente contra las abundantes promociones en moneda extranjera que los mismos expertos reciben por medio de interfaces de freelance, y a las que las locales no se tienen la posibilidad de ni arrimar.

Calidad de vida en el sitio de origen

Para retener a los especiales, las tecnológicas proponen configuraciones para vivir en el interior del país

Algunas veces la virtud de abrir una locación lejos del Área Metropolitana de Buenos Aires no pasa por reclutar a los usuarios sino a los expertos locales, o para darle a los especiales talentos la opción de mudarse a zonas muy diferentes, con una calidad de vida mayor a la que dan las enormes urbes.

En esto fue pionera la programa factory Globant, que ya tiene presencia en Mar del Plata, Rosario, Córdoba, Mendoza, Tucumán, Ushuaia y Resistencia, además de Buenos Aires. Además, la compañía está capitalizando 4.800 millones de pesos en la construcción tres novedosas áreas de trabajo en Localidad de Buenos Aires, Tandil y Córdoba.

“Desde su inicio, uno de los más importantes pilares de Globant es sostener el talento en su lugar de origen. Cuando abrimos la primera oficina fuera de CABA en Tandil, fue claro el propósito de desarrollar los talentos alrededor del globo. Este enfoque debe ver de manera directa con contribuir a desarrollar la matriz productiva y la economía del conocimiento de esos sitios. Para esto nos comprometemos a trabajar con las instituciones locales para ser parte activa de esas comunidades y ser un aspecto de cambio en la sociedad”, sostuvo Mauricio Salvatierra, Argentina Talent Development Center Manager de Globant.

En este momento el mismo “unicornio” argentino, que tiene sedes a nivel mundial, abrió una novedosa en la localidad de San Carlos de Bariloche, para la cual tiene planeado contratar 200 personas e invertir 856 millones de pesos en tres años. En total, Globant contratará este año 2.500 personas en 12 localidades del país. Martín Migoya, director ejecutivo y co-fundador de Globant, afirmó: “Nuestra llegada a Bariloche, adjuntado con la expansión en Tierra del Fuego, refuerza nuestra presencia en el sur de la Argentina. Vamos a seguir haciendo un trabajo para que más jóvenes accedan a carreras de proyección global desde sus localidades de origen.”

Lo que busca tanto Globant como compañías de base tecnológica con estos cambios de óptica no es únicamente entrar a un más grande “pool” de talentos, sino también brindarles provecho muy difíciles de renunciar. Lo mismo piensan en Docturno, la interfaz de reservas médicas en línea latinoamericana, cuyo lead developer se termina de alterar a San Rafael de Mendoza en medio de una pandemia. Fue el primer empleado que tuvo la firma nativa digital de Buenos Aires en 2015, por lo cual fue una parte primordial en su crónica.

Según contaron desde la compañía, Fabricio decidió dejar el vecindario de Almagro e instalarse en Mendoza, y se lo comunicó a sus jefes. “Fue una decisión personal y a nosotros nos pareció increíble. Decidió mudarse en busca de una condición de vida más óptima y a un menor valor. No observamos ninguna contra: su forma de trabajar no cambió en nada, el desempeño todavía es el mismo con el agregado que él desde lo personal puede entrar a una calidad de vida anhelada que Buenos Aires no podía darle,” ha dicho Marcos Surico, director ejecutivo y colega principal creador de Docturno.

“A nuestros empleados les permitimos que vayan a trabajar a donde gusten, más allá de que siempre fuimos una compañía orientada a objetivos, en este momento profundizamos esa línea de manera de trabajar, incorporando también tecnología para lograr medir mejor los objetivos”, añadió.

De “cazar en el zoo” a “pescar en el mar”

El interior por medio de trabajo a distancia amplía el “pool” de talentos donde reclutan las compañias y optimización la diversidad

Docturno tiene presencia en 6 países de Latinoamérica, ha otorgado más de 20 millones de turnos y la usan 2.500 expertos de la salud. Por eso, su fuerza de trabajo ya tenía algunas posiciones clave distribuidas: 4 ayudantes desde Ecuador, Perú, Colombia, y el gerente de Latinoamérica también en Perú.

Pero la compañía está en pleno desarrollo de expansión. De hecho, cerró semanas atrás la adquisición de una de sus primordiales competidoras, Iturnos. Las 30 personas que hoy trabajan en la compañía hacen trabajo remoto hoy por la contingencia sanitaria.

Después de todos estos movimientos, para llevar a cabo crecer el conjunto han comenzado este año a contratar talento IT del interior del país para que trabajen de manera 100% remota. “La decisión tuvo que ver de forma exclusiva con la pandemia. Antes que comenzara solíamos ir todos a la oficina todos los días. En este momento mantenemos la oficina por si alguien requiere ir”, afirmó Surico.

“Estamos continuando en la contratación de personas que viven en Rosario y Salta primordialmente. De igual modo, poseemos dos casos dentro de la compañía que vivían en Buenos Aires y por elecciones personas eligieron mudarse a diferentes provincias y trabajan de forma remota desde ahí”, amplió.

Consultado por los resultados positivos de este cambio de pensamiento, el director ejecutivo resumió: “El mar donde pescar talentos se agrandó, en este momento es un océano.”

Además de agrandar el “pool de talentos”, en la industria reconocen los provecho que trae la más grande cuota de diversidad. Así opinó Carla De Stefano, Lead Recruitment Specialist en intive: “Contratar personas de diferentes ámbitos, culturas y realidades, apoya la diversidad. Y esto repercute efectiva y de manera directa en los grupos laborales. Después, desde luego, nuestro universo de expertos IT se amplía muchísimo, prestando asistencia a nuestros objetivos de contratación”.

Intive ofrecía ya elasticidad a sus talentos, pero como toda compañía del área tuvo que lidiar con usuarios y también con líderes de su propia compañía que preferían el modelo presencial. “Estos requerimientos de trabajo desde un solo sitio han quedado obsoletos desde que comenzó la pandemia, y quedó demostrado que el trabajo remoto puede ser tan productivo como el trabajo desde una oficina”, ha dicho tajante la ejecutiva. Hoy hay 142 “intivers” cerca de las áreas de trabajo de la compañía en el AMBA, y otros 35 que viven y trabajan a lo extenso y ancho del país “Esperamos que ese número continúe creciendo, fomentando una visión federal”, ha dicho De Stefano a iProfesional.

De hecho, con la comprobación a la fuerza de que la tecnología hoy permitió en pandemia no solo trabajar desde algún parte sino sostener y medir la eficacia de los empleados, las tecnológicas se cansaron de “cazar en un zoológico” y en este momento desean reforzar los provecho del “remote first” para achicar la brecha entre su demanda y la oferta de talentos.

Por caso, también Accenture lanzó a objetivos del año pasado un plan federal de empleo con 500 vacantes, con el cual empezó a cambiar su mirada sobre los procesos de contratación, a la luz de la vivencia de teletrabajo creada en la “novedosa normalidad”. Serán posiciones que para siempre serán 100% remotas, por lo cual puede utilizar talento que vive muy lejos de las diferentes sedes de la compañía en la Argentina, y que de otra forma jamás hubieran considerado desempeñarse en ella.

El “experimento” 100% remoto a la fuerza de la pandemia demostró que no solo no es requisito ese traslado y todo lo que supone el desarraigo, sino que además no es favorable. “Las personas desean vivir en su provincia, cerca de su familia, con un mejor nivel de vida y un valor de vida menor al de Buenos Aires”, ha dicho entonces a este medio Alejandra Ferraro, líder de Elementos Humanos de Accenture en Latinoamérica.